No quieres más clientes
Si me contratas, que no sea porque quieres destacar o porque estudio la conducta humana,
sino porque además quieres vender haciendo algo más sofisticado que pagar por anunciarte.
(Y tendrás más y mejores clientes.)
La gracia está en que sé de conducta del cliente
CEOs, directores de marketing y emprendedores me contratan para que les ayude a concebir, diseñar y poner en marcha sistemas de captación. Para ganar en estabilidad, depender menos de la publicidad y vender mejor.
Ojo, porque vender mejor no siempre significa vender más. Puede significar que te lleguen más clientes potenciales, que estén mejor informados, que tarden menos en decidirse, que estén dispuestos a pagar más, o que reduzcas la duración de tu proceso de venta.


Un sistema de captación debería ser tan fácil de contratar como de consumir
Olvídate de tecnicismos y de palabras de moda. Pese a dedicarme a esto, me aburre el humo del marketing.
Lo de que quieres que confíen en ti, ser eficiente y que tus clientes lleguen más convencidos a la compra, es lo mínimo aceptable.
Lo que quiero es que me cuentes qué deseas conseguir; elegir la mejor forma de llegar ahí es, en parte, el motivo por el que me contratas.
Inversión: arquitectura de sistemas basados en conducta
Diseñar un sistema que elimine la fricción y entienda cómo decide tu comprador requiere un análisis profundo de vuestro mercado, vuestros activos actuales y vuestro equipo de ventas.
Por la complejidad y el retorno que generan, mis proyectos suelen comenzar en los 5.000 €.*
A partir de ahí, el presupuesto se ajusta según la profundidad del análisis y la escala de la intervención que necesitéis para que el sistema sea realmente efectivo.
*Si tras nuestra primera charla veo que tu caso es excepcionalmente sencillo y requiere una solución puntual, o es mucho más complejo de lo previsto, te lo diré de frente antes de empezar.

No soy el más adecuado para todo el mundo
Llevo 7 años en las tripas de empresas digitales, SaaS y e-commerce. En este tiempo, la mayoría de mis clientes han acabado diciéndome lo mismo: «Ojalá te hubiera contratado antes».
No es por casualidad. Mi base es científica. Me formé como etólogo investigador estudiando la conducta de primates y animales domésticos, una etapa que me dio una habilidad: la capacidad de observar patrones que otros pasan por alto.
Empezó siendo una labor estratégica de comunicación y visibilidad de mercado, pero ha acabado siendo mucho más. Porque, aunque usemos tecnología punta, seguimos siendo animales.
Lo que más mueve la aguja es entender cómo decide el humano que hay al otro lado.
Si esto lo entiendes y lo sabes valorar, eres mi cliente.
Sin embargo, mi servicio no es para ti si:
- No piensas que cada punto de contacto con el mercado es una oportunidad para acelerar la decisión de compra.
- Heriré tus sentimientos si te digo que una idea tuya no me gusta.
- Buscas a alguien que se limite a ejecutar tus ideas.
Ese tipo de gente dice:
«Quiero que mejores mi captación, pero no quiero pasarte info de ventas ni de mis clientes y quiero que funcione.»
*Si no vas a colaborar, no necesitas un sistema: necesitas un milagro.
